J.L. HERMIDA USCANGA
CIUDAD DE PUEBLA.- Lo que sucedió esta noche en el Serdán fue una verdadera fiesta.
La ceremonia de apertura de la temporada 2026 de la Liga Mexicana de Verano llamada Banorte, fue espectacular.
Lo más impresionante fue el homenaje póstumo para Matías Carrillo Jr., el hijo del famoso «Coyote» de Macapule, hoy coach de los Pericos de Puebla, quien falleció víctima de cáncer en febrero pasado.
Allí, después de la presentación de jugadores, Matías Carrillo apareció junto a su esposa, ella con un ramo de flores en manos, y se colocó enfrente del home, mirando hacia la pantalla gigante donde apareció la figura de su hijo, que se adelantó en el camino a los 39 años de edad.
Matías Jr., a diferencia de su padre que fue tremendo jardinero y bateador, quiso ser lanzador y lo consiguió.
Zurdo también como su padre, destacó en diferentes equipos tanto en verano como en invierno en funciones de relevo, y sí, en 2017 también vistió la franela de los Pericos de Puebla.
Su lapso con la organización fue corto, pero jugó en la ciudad donde creció, porque él llegó a Puebla en 2002 cuando era jovencito, acompañando a su familia, cuando los Tigres, donde jugaba su padre, se mudaron a Puebla.
Tenía escasos 15 años de edad, y fue aquí donde comenzó a mostrar sus dotes como pelotero.
Fue un homenaje más que merecido para él, recordando a un joven que tenía toda una vida por delante, pero el detsino no lo quiso así.
La directiva verde, allí presente con José Miguel Bejos, Nacho Trigueros y Alfonso López, acompañaron a Matías en este momento que, fue difícil, pero que llenó el corazón tanto de él y su esposa, por esos grandes recuerdos de su hijo.
Después Matías lanzó la primera bola para poner punto final a la ceremonia inaugural de la temporada 2026. Se abalanzó para home para hacer tronar la mascota de Samar Leyva quien recibió el lanzamiento.
Su esposa que lo ha acompañado siempre en su paso por la pelota, apareció junto a él, en este momento sublime.
Fue la manera de homenajear al hijo y homenajear también la carrera del gran pelotero sinaloense, que también se tomó su taza de café en la Gran Carpa con los Cerveceros de Milwaukee.
Después vinieron los honores a la bandera y cuando desplegaron el enorme lábaro patrio en la zona del jardín central, los representantes de la zona militar y la Guardia Nacional fue algo impresionante, jamás visto en ceremonias pasadas.
Después cuando recogieron bandera y acompañados de la banda de guerra recorrieron la zona de los jardines para retirar nuestro lábaro patrio por las profundidades del jardín derecho, mientras los jugadores de ambos clubes, que habían sido presentados previamente, observaban desde las rayas de fair de tercera y primera base.

Los Guerreros como visitantes formaban una larga línea desde la antesala hasta el home plate, y los Pericos, como local, desde la colchoneta de primera hasta el home.
Se cantó el himno nacional, y después vino el lanzamiento de la primera bola para cerrar con el homenaje póstumo también para José Antonio Mansur Galán, presidente ejecutivo de los Tecolotes de los Dos Laredos, y propietario de clubes como Chetumal, Córdoba, Veracruz, Poza Rica, quien falleció hace unos meses y para quien se pidió un minuto de aplausos.
En la pantalla gigante se pasó una semblanza de Pepe Toño, quien en 2012 como dueño del Águila rompió una sequía de 42 años sin que el cuadro veracruzano disfrutara de un banderín de Liga Mexicana.
Los jugadores rompieron fila poco a poco, se tomaron su tiempo para prepararse, realizar su calentamiento, y exactamente a las 19.32 horas se escuchó la voz de playball, fungiendo como ampáyer principal, Jesús López Miller, quien hizo un trabajo acertado detrás del plato.
Ya para ese momento, el Hermanos Serdán registraba un lleno impresionante, tanto en la zona de butacas, como en la zona de los jardines, lo que habla esa comunión entre Pericos, afición y beisbol.
Fue una inauguración emotiva por donde se vea, sobre todo por los homenajes póstumos a Matías Jr. y Pepe Toño Mansur, y el reconocimiento al «Coyote» por ese enorme legado que ha dejado en el beisbol mexicano.
