PUEBLA. Los Pericos de Puebla siguen reforzando su bullpen para enfrentar con toda la carga, la temporada del Centenario de la Liga Mexicana de Verano y este martes adquirió los servicios del relevista derecho sonorense Jesús Fabián Anguamea en un cambio con los Rieleros de Aguascalientes, por su paisano Irving López.
Para reforzar uno de los departamentos primordiales para el buen funcionamiento de un equipo, los Pericos han tenido que sacrificar a piezas importantes dentro de la organización.
Fue así, como tuvo que desprenderse de Danny Ortiz para obtener los servicios de Jesús Miguel Vargas, Wendolyn Bautista y Fernando Lozano, tres lanzadores con etiqueta de inicialista, y ahora se desprende del destacado jugador de cuadro Irving López, quien debutó en Liga Mexicana con la organización poblana, después de su paso por el beisbol de Estados Unidos, donde incluso se tomó su taza de café con los Cardenales de San Luis.
El cuadro es una de las áreas donde mejor se ha reforzado el conjunto verde, lo que le permite cubrir la salida de López sin ninguna complicación, y máxime con Samar Leyva en la posición de segunda base, el de Hermosillo estaba destinado a ser suplente, dada las mejores características ofensivas del sinaloense.
Además, en esa posición existen otros elementos como Brayan Quintero, que hará su presentación con el equipo, y el siempre efectivo Ciro Norzagaray, que puede cubrir cualquier posición de cuadro.
Anguamea, nacido el 31 de diciembre de 1993 en Ciudad Obregón, Sonora tiene amplia experiencia en una carrera que comenzó en 2013 con los Diablos Rojos del México.
En sus 11 años de experiencia en el circuito de verano siempre ha cumplido el rol de relevista, tanto con Diablos, Tigres y Veracruz.
Tiene en su carrera 232 apariciones y foja de 15-8.
En el invierno ha jugado con Obregón, Mexicali, Navojoa, Monterrey, Jalisco y Guasave. En la temporada invernal más reciente, tuvo 31 apariciones y 1.88 de promedio de carreras limpias.
Así, Pericos agrega un mexicano más a su cuerpo de relevistas, buscando consolidar un cuerpo pitcheo de respeto, que mantenga al equipo peleando en la parte alta.
