Jonrones de García, Leyva y Feliciano ayudan a Vargas a romper la sequía de más de un mes sin triunfo

El venezolano tenía cerca de mes y medio sin ganar, pero fue hasta la séptima salida cuando el bullpen logró conservarle una ventaja; los verdes hilvanaron su sexta victoria y siguen en pleno despertar

J.L. HERMIDA USCANGA

El sinaloense Samar Leyva y el puertorriqueño Mario Feliciano descargaron cuadrangulares con dos compañeros en los senderos en la segunda y séptima tanda para respaldar la labor monticular del derecho venezolano Jesús Miguel Vargas, quien rompió una sequía de más de un mes sin salir con los brazos en alto y llevar a los Pericos de Puebla a su sexto triunfo consecutivo al superar por pizarra de 9-5 a los Tigres de Quintana Roo, asegurando así su tercera serie al hilo, en un juego pasado por agua en los primeros episodios en el parque Hermanos Serdán.

Tres ataques de tres anotaciones en la segunda, tercera y séptima entrada, donde siempre hubo de por medio un cuadrangular que coronó el ataque, los verdes dominaron a unos felinos, que siguen hundiéndose en el sótano de la zona Sur, en una de sus peores campañas en muchísimos años, y ayudaron a Vargas a terminar con un maleficio de seis salidas sin decisión.

Su último triunfo fue el 9 de mayo contra Yucatán y de ahí en adelante sumó seis salidas de calidad sin decisión, incluso abandonando el cerrito con la ventaja después de trabajar cinco o más episodios.

Los Pericos (30-26) ya juegan pelota cuatro juegos por encima de .500 y se mantienen firmes en la cuarta posición de la zona Sur, empatados con los Guerreros de Oaxaca y pisándole los talones a los Conspiradores de Querétaro que ocupan el tercer casillero.

LEÑA Y DESCONTROL

Los Pericos sólo conectaron nueve imparables, uno menos que los felinos, pero aprovecharon también a la perfección los 10 boletos y los cuatro pelotazos que otorgó el pitcheo felino, el último en la séptima entrada sobre Peter O´Brien que, con la señal de cuatro, que no era precisamente la clásica señal política de los tiempos actuales, provocó un vaciado de banca que no pasó a mayores y que los jugadores de ambas escuadras aprovecharon para saludarse y recordar viejas anécdotas.

Los Tigres tomaron la delantera en el primer rollo con cuadrangular solitario de Carlos Castro, el primero de los tres que conectaron en el partido, pero los verdes respondieron con el primer ataque de tres en la segunda para, nuevamente tomar una delantera que ya jamás perdieron.

En esa segunda tanda, Anthony García empató de inmediato cuando abrió la ofensiva con su undécimo cuadrangular de la campaña contra la serpentina del abridor y derrotado Matt Hall; con uno fuera, Leyva negoció la base, llegó a segunda en lanzamiento descontrolado y tras ponche a Feliciano, sencillo de Miguelito Guzmán empujó la segunda; boleto a Adames, el primero de dos pelotazos sobre la humanidad de O´Brien y otro pasaporte a Carter provocó que entrara de caballito la última del ataque, que además significó la salida del estadounidense quien dejó la responsabilidad del cerrito en manos de Rigo Borbolla.

Los felinos, que anotaron a cuenta gotas sus cinco carreras, acortaron distancia con una más en la tercera con doble de Carlos Figueroa y oportuno del colombiano Reynaldo Rodríguez.

Todavía Takeru Ohashi siguió con imparable, pero Vargas apretó el látigo derecho para vengarse de Carlos Castro, con un rodado para doble matanza que acabó con la amenaza.

La ilusión de los felinos la apagaron de inmediato los verdes que respondieron con su segundo ataque de tres en el cierre contra el relevo de Fernando Burgueño, a quien le cayeron temprano, cuando después de boleto a Adames, permitió doblete de Read y con dos compañeros a bordo, Samar Leyva que poco a poco comienza a tomar su ritmo, descargó su segundo bambinazo de la campaña por todo el izquierdo para colocar los cartones 6-2.

Los Tigres agregaron otra rayita en la cuarta con el primero de los dos cuadrangulares que disparó en el partido y tercero en la serie el venezolano David Rodríguez.

En la sexta expulsaron del cerrito a Vargas, después de una labor de seis entradas con dos tercios, cuando con uno fuera, Rodríguez disparó sencillo, Edson García se colocó en la inicial en jugada de selección y Alcides Escobar, también venezolano, castigó a su paisano con triple por el derecho para acortar la distancia a dos carreras y mandar a las duchas a Vargas.

Sergio Omar Gastélum no quiso sorpresas y jaló por el zurdo panameño Kenny Hernández, quien sometió al emergente Allay Lago en elevado al derecho para apagar otra amenaza de los bengalíes.

Los verdes abrieron el trecho nuevamente en la séptima con otro ataque de tres contra Raúl Barrón cuando Read largó su segundo doblete del partido y cuarto en dos juegos; Leyva se sacrificó, pero terminó embasándose en jugada de selección cuando el receptor Carlos Castro mandó el escopetazo a tercera, pero el tiro fue abierto y Stankiewicz que entró a correr como emergente se barrió por fuera para llegar ileso, y así con corredor en las esquinas, el boricua Mario Feliciano que disparó tres de los nueve imparables locales, descargó su primer cuadrangular como Perico en Liga Mexicana por todo el izquierdo para abrir el trecho 9-4.

Después de Kenny, el bullpen hizo su labor con Alfred Gutiérrez retirando en tres, Domingo quien permitió el segundo bombazo, ahora por el derecho de David Rodríguez, y Pedro García, que aunque no vino en posición de salvar solucionó en tres la novena para conservarle el triunfo a su paisano Vargas, con el que estaban en deuda, después de haberle echado a perder al menos otras cuatro salidas de calidad.

BIEN POR VARGAS

Jesús Miguel Vargas volvió a cumplir en el cerrito como lo ha hecho desde que llegó a los Pericos procedente de los Toros de Tijuana.

El venezolano trabajó cinco entradas con dos tercios de ocho imparables, cuatro carreras y dos ponches para apuntarse su tercer crédito de la campaña a cambio de dos derrotas.

Esta vez el bullpen, que ya parece estar más asentado, logró conservar la ventaja que le dio una ofensiva que volvió a responder con el batazo oportuno de largo alcance y aprovechando también el descontrol del pitcheo felino.