El estelar dominicano destaca como el mejor abridor de los Pericos en su campaña de debut en Liga Mexicana, y aunque tiene 34 años no se descarta que al igual que Santos termine volando hacia otros horizontes
J.L. HERMIDA USCANGA
Con 34 años de edad, Ángel Sánchez, el derecho dominicano que llegó en esta temporada de 2024 para ser parte del pitcheo abridor de los Pericos de Puebla, se ganó con todo merecimiento su llamado al Juego de Estrellas de la Liga Mexicana que se jugará la próxima semana en el estadio Universitario Beto Ávila en Boca del Río, Veracruz.
Sánchez se encuentra en el mejor momento de su carrera. Es un pitcher con amplios recursos, buen comando en sus pitcheos, un excelente control y que además es dueño de una gran experiencia.
Sus tres triunfos sin derrota lo colocan entre los máximos ganadores del circuito, y su efectividad de 2.35 después trabajar 38 entradas y un tercio en seis salidas lo ubican con el quinto mejor porcentaje del circuito.
Es más hasta antes de su viaje a Mérida donde admitió tres carreras limpias en siete entradas, presumía una efectividad de 1.08.
Su WHIP de 0.97 lo ubican solamente de bajo del 0.78 de David Reyes (Veracruz), 0.91 de Trevor Bauer (Diablos), 0.94 de Ronald Medrano (Rieleros) y empatado en la cuarta posición con César Valdez (Yucatán) que también presume 0-97.
La diferencia es que el lanzador estelar de los Pericos de Puebla tiene más entradas lanzadas que cada uno de ellos.
Sánchez ha aceptado solamente 30 imparables y regalado siete boletos en esos 38 episodios y un tercio, lo que habla de su dominio y buen control.
El de Tenares, República Dominicana será uno de los siete Pericos que estará en el clásico de media temporada -que esta vez se celebrará poco después del primer tercio de campaña- y es el único de las nuevas caras que llegaron que se ganó a pulso tal distinción.
Los seis restantes son sus compañeros lanzadores Gabriel Ynoa y Elkin Alcalá, y los bateadores Peter O’Brien, Cristhian Adames, Drew Stankiewicz y Juan Kirk, campeones con los verdes el año pasado.
Kirk se espera se recupere del golpe que recibió en la rodilla derecha en la barrida de Pirela en el último de la serie contra Diablos.
Sánchez formó una trilogía de lujo con sus paisanos Gabriel Ynoa y Antonio Santos, pero desafortunadamente para los Pericos, éste último recibió un contrato de ligas menores de los Cachorros de Chicago y a pesar de la llegada de Jesús Miguel Vargas, que lo ha hecho bien, la directiva sigue buscando ese tercer abridor con características similares a los derechos dominicanos.
Es verdad que ya el dominicano no se coece al primer hervor, pero su madurez como lanzador y el talento que posee lo convierten en un pitcher codiciado, sobre todo por el gran trabajo que está teniendo con los Pericos de Puebla, no se descarta que se encuentre en el radar de uno de esos equipos que buscan ya peloteros hechos y con experiencia.
Además, Sánchez ya lanzó en Grandes Ligas, y lo que buscan los equipos grandes es precisamente a lanzadores que no le tiemblen las piernas a la hora de trepar al cerrito.
A Sánchez lo acompaña un amplio palmarés en ligas menores, incluso ya tuvo el privilegio de lanzar en Grandes Ligas con los Piratas de Pittsburgh en 2017 donde trabajó 12 entradas y un tercio, abanicó a 10 rivales y logró un triunfo sin derrota en ocho intervenciones, todas como relevista.
Ojalá que, por el bien de Pericos, Sánchez se encuentre lejos del radar de todos ellos, porque sería lamentable que dos de sus cartas estelares del pitcheo abridor se terminen marchando hacia otras dimensiones, y ahí sí, no se puede hacer nada, porque todos los jugadores firman con una clausula donde tendrán facilidades para salir en caso de recibir oferta de alguna organización de Ligas Mayores.
Mientras tanto Ángel se prepara para su próxima apertura contra los Piratas de Campeche y participar en su primer choque de Estrellas en la pelota mexicana.
Si es que, como sucedió con Santos, no nos llevamos otra sorpresa.
