El Puebla, una verdadera vergüenza

Mr. Ball

¿Y el Puebla?

Sí, si me preguntan del Puebla les puedo decir que es una auténtica caricatura de equipo. Es más, el calificativo se me hace mucho, no llega ni a eso, ni a una simple caricatura.

Es una vergüenza, que un equipo de futbol profesional, después de 16 jornadas, cuando se encuentra a una fecha de finalizar el torneo, haya sumado solamente cinco puntos, producto de un triunfo y dos empates, y el resto sólo derrotas, Sí, 13 derrotas en 16 partidos.

¿Qué pasó en realidad?

Los errores administrativos se pagan caro, y las grillas internas, y el valemadrismo de los propios jugadores, faltos de corazón, garra y coraje, pese a que representan a todo Estado y a miles de fieles seguidores.

Es más, si plantan un equipo amateur, creo lo hubiera hecho mejor, porque por el hambre de figurar hubieran salido a la cancha a partirse el alma.

Es intolerable que quienes se llaman profesionales tengan todavía la vergüenza de cobrar su sueldo quincena a quincena.

De verdad, por orgullo deportivo, ni siquiera lo haría.

Y créanme, que no son miles de pesos como sucede en otros deportes, sino cientos de miles, porque los inflan y los inflan, como si deveras valieran lo que cobran.

Y eso que juegan cada ocho días, y no a diario, como en otras disciplinas.

Si de por sí, hacían las dan jugando semana a semana, ya se imaginarán si lo hicieran todos los días, aunque claro sería imposible en un deporte que es más desgastante que otros, por eso se deben de esperar como mínimo 72 horas para jugar entre un partido y otro.

Lo malo es que a los chamacos de la Sub20 o Sub23, ahí los tienen en el olvido, sin darles la oportunidad en el equipo grande.

Dónde quedaron los Emilianos García Escudero, los Juan Pablo Montiel, y esa gran cantidad de chamacos, que a lo mejor sacarían más la cara por Puebla, que la bola de petardos y cartuchos quedamos que hoy integran el equipo.

Otros como Emilio Tame y Pedro Budib prefirieron emigrar a otros equipos en busca de la oportunidad, donde lamentablemente tampoco la han recibido.

Pero sería mejor recurrir a su cantera, jugar con sus jóvenes que, al menos tendrían la oportunidad de foguearse para comenzar a fraguar un futuro mejor.

Si los que cobran bien y se dicen figuras la riegan partido a partido, por no utilizar otra palabra, entonces mejor con los chavos que le echarían por lo menos más productos de gallina.

Aquí perdieron hace una semana con Cruz Azul ya en las postrimerías del partido, y el viernes hicieron el ridículo en Tijuana tras irse al descanso con la ventaja de 1-0.

Así, no simplemente es imposible, y es hasta sospechoso esta vez solo vendieron a Memo Martínez cuando en el pasado se habían desprendido de otras figuras, y la maquinaria seguía igual.

Es cierto, se desprendieron de su goleador, pero más allá de todo, esos miserables 5 puntos de 48 posibles en los 16 partidos, refleja algo peor, que los problemas en el interior del equipo deben ser serios.

Y ahora se viene el América para cerrar el torneo. La guerra entre David y Goliath. El líder y campeón contra el peor equipo del certamen.

Lógico que se avecina una catástrofe, y si el técnico fuera inteligente, sentaría a toda su bola de maletas que hacen agua en la defensa, y recurriría a los jóvenes que tienen hambre y deseos de figurar.

Al fin y al cabo, si la “ca…, se tendría como pretexto su inexperiencia y su juventud.

Sería preferible, de verdad.

Y sí, después del final, este Puebla merece una limpia total. De pies a cabeza, comenzando por la parte alta hasta el último de los jugadores.

El único que merece quedarse es el “More”, Rogelio Cruz que, ese sí, tiene bien tatuada la camiseta, desde hace más de 50 años.

Para los demás, ustedes dicten la sentencia.