Elkin Alcalá: el zipper de lujo del campeón Pericos

El colombiano fue clave en la postemporada al salvar siete partidos y conseguir cuatro triunfos para ayudar a los verdes a conquistar el banderín en 2023; en el Invierno salvó 20 partidos en temporada regular más 5 en playoffs, para confirmar su consistencia como taponero

J.L. HERMIDA USCANGA

Aquel sábado 8 de julio de 2023, Rafael Dolis, con 10 salvamentos en 24 salidas, vivió una de sus peores actuaciones como relevista en el segundo juego de la serie contra el Águila de Veracruz en el parque Hermanos Serdán.

Era el primer juego de una doble cartelera y el alto mando Sergio Omar Gastélum trajo a su cerrador dominicano desde la sexta entrada con la misión de conseguir un salvamento de cinco outs después de la salida de cinco entradas con un tercio de Gabriel Ynoa.

Ynoa durante cinco entradas contuvo en una carrera al Águila, pero se metió en problemas en la sexta después de un out, y tras admitir una segunda anotación, dejó los senderos congestionados, pero todavía con la ventaja de dos carreras.

Gastélum jaló entonces por Dolis, quien fue incapaz de salir del atolladero y en cambio tuvo un desastroso relevo donde admitió cinco hits y cinco anotaciones para terminar hundiendo el barco.

Era el tercer rescate que echaba a perder el dominicano en 13 oportunidades de salvar, aunque a la distancia los altos mandos verdes algo ya percibían.

Su efectividad era de 6.56 y un alto WHIP de 1.543, lo que no los convencía del todo de que sería la solución en la postemporada, donde Pericos se perfilaba para ser uno de los seis invitados del Sur.

Esa tarde los dos bomberos fallaron. Del otro lado, en el segundo juego de la doble cartelera, Elkin Alcalá, cerrador del Águila, entró en la sexta con la pizarra empatada a una carrera, y aceptó la que marcó la diferencia para que ganaran los Pericos y se diera la división de honores.

El primero lo perdió Dolis y el segundo Alcalá, todavía con el Águila en ese momento, con la diferencia de que, para el colombiano se venían mejores planes.

LA JUGADA MAESTRA

Para el domingo, los Pericos le dieron una sacudida de 15-1 a los porteños, y al final del partido “El Chino” Valdez, gerente del Águila se acercó al “Chato” López, vicepresidente deportivo de los verdes, y le susurró de cerca.

“Necesitamos un abridor y vamos a soltar a Elkin (Alcalá), ¿lo quieres?”, preguntó.

La última actuación de Dolis no había dejado satisfecho a nadie. Sintieron la falta de compromiso del dominicano, y sabían la trayectoria de Alcalá, sus 20 salvamentos en el invierno, su conocimiento del beisbol mexicano y su gama de recursos para salir adelante en los momentos de apremio.

“El Chato” no lo dudó y de inmediato tomó la decisión.

Al día siguiente, el lunes 10 de julio anunciaron la salida de Dolis, y el arribo de Elkin Alcalá, quien a esas alturas tenía marca de 2-3, 8 salvamentos en 13 oportunidades, una efectividad de 4.11 y un WHIP de 1.371.

Los números del colombiano no eran superiores a los de Dolis, pero la directiva y el cuerpo técnico confiaban en que, ese golpe de último momento, beneficiaría por completo al equipo.

Alcalá se convirtió así en el nuevo cerrador verde. Viajó al puerto por sus pertenencias y se unió al equipo en la gira por Mérida, Yucatán.

A partir de ahí, en la recta final de la campaña, el colombiano trepó 10 veces al cerrito, cumplió en las tres oportunidades de salvamento, y terminó con marca de un triunfo y una derrota, una efectividad de 2.11 con un WHIP de 1.412 en 11 entradas y un tercio lanzadas.

Todo caminaba sobre la marcha, aunque en realidad, los Pericos lo que buscaban era contar con un cerrador efectivo para pelear por todo el botín en la postemporada.

Y así fue.

Alcalá, en los 24 partidos que jugaron los Pericos en la postemporada, tuvo acción en 19 de ellos, y participó directamente en 11 de los 15 triunfos que lograron los verdes, gracias a su marca final de 4-1 y sus siete salvamentos. Todo en playoffs, y sin contar los dos ceros que colgó en ese quinto juego de la final del Sur, que definió Miguelito Guzmán con su imparable en la décimo segunda entrada para catapultar a los Pericos a la gran final contra Laguna.

Alcalá en la primera serie frente al Águila se ausentó solamente en los juegos 5 y 6. De ahí en fuera salvó el primero, ganó el segundo después de dejar escapar el rescate, volvió a fallar el salvamento en el tercero, pero Pericos ganó de nuevo por segundo día consecutivo en 11 entradas.

En el cuarto trabajó una entrada y de ahí volvió a trepar hasta el séptimo para retirar los dos tercios de la octava, después que Luis Santos falló por segunda vez consecutiva y el Águila consumó el espectacular regreso con cuatro triunfos al hilo.

De ahí, Alcalá en el segundo playoff contra Diablos, solamente se ausentó en el quinto partido, ya que en el primero lanzó una entrada; salvó el segundo, ganó el tercero en entradas extras, ganó el cuarto (3-0) con Germán vistiéndose otra vez de héroe, ahora con su jonrón en la novena; y salvó el sexto (5) para sellar el pase a la final.

Ya en la final del Sur, salvó los juegos 1 y 2; descansó en el tercero; trabajó una entrada en el cuarto, y colgó dos ceros en la octava y la novena del quinto juego que definió Miguelito Guzmán con su segundo sencillo al derecho en el décimo segundo episodio.

En la gran final, falló estrepitosamente en el primer juego, donde no pudo mantener la ventaja de dos carreras y le sacaron el juego en la novena para sufrir su único descalabro con el uniforme verde; no hubo necesidad de traerlo en el segundo, pero después en los cuatro siguientes se convirtió en actor principal.

En el tercer juego lanzó una entrada en el primer triunfo verde de la final; salvó el cuarto partido donde se emparejó la serie; trabajó un episodio en el quinto duelo para levantarse con el triunfo después del imparable de Germán que tendió en la novena tanda a Laguna; y rescató el sexto encuentro, el de la coronación cuando dominó a su verdugo del primer juego, Allen Córdoba, con rodado por la intermedia para conservar el triunfo verde.

En total cuatro triunfos, una derrota y siete rescates, para ser una de las claves de la coronación.

LUCE EN EL INVIERNO

En la pelota invernal confirmó su calidad como cerrador al salvar 20 partidos por segundo año consecutivo en una temporada regular de 68 partidos, lo que significó rescatar más del 50 por ciento de los triunfos de los Venados de Mazatlán que terminaron con marca de 36 ganados y 32 reveses.

Con esos 20 rescates se consolidó como campeón de salvamentos terminando con efectividad de 1.71 y un WHIP de 0.95.

Pero ahí no terminó todo, en las dos primeras series de la postemporada entró en cinco ocasiones dentro de sus seis relevos, con posibilidad de salvamento y en todas cumplió, incluso sin admitir carrera lo que le valió mantener una inmaculada efectividad de 0.00.

Alcalá rescató dos en la serie contra Charros de Jalisco y tres en la semifinal contra Culiacán.

La única vez que falló fue en el tercer juego de la final contra Hermosillo, que barrió en cuatro juegos, cuando ingresó en la octava con el juego 3-3, y en la novena admitió la carrera de la diferencia para perder el partido.

Al final, en la postemporada en siete salidas, firmó una efectividad de 0.79 con cinco rescates y una derrota, más un WHIP de 0.97, lo que le valió ser considerado como refuerzo para representar a México en la Serie del Caribe que se está jugando en Miami, Florida.

Con ello, la directiva verde puede dormir tranquila, porque en el colombiano, que cayó como anillo al dedo sobre el final de la campaña 2023, tendrá a ese cerrador de lujo que toda organización desea para asegurar esos duelos cerrados que, en el balance final, terminan siendo determinantes para aspirar a grandes logros.

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