Zacatillo Guerrero y Jorge Fitch, dos grandes entre los grandes de la pelota mexicana

Sus caminos se entrelazaron en 1961 con los Pericos de Puebla, donde fueron campeones en 1963, y más tarde ya como managers, se enfrentaron en aquella gran final de 1979, donde los Ángeles de Puebla superaron en siete juegos en una electrizante batalla a los Indios de Ciudad Juárez

J.L. HERMIDA USCANGA

Los caminos de José “Zacatillo” Guerrero y Jorge Fitch se cruzaron por primera vez en la pelota profesional en 1961, cuando el antesalista nacido un 12 de julio de 1926 en Torreón, Coahuila llegó como refuerzo de los Pericos de Puebla en 1961, después de su paso con el equipo de su tierra natal con el que fue campeón en 1950 y después de jugar entre 1957 y 1959 con los Sultanes de Monterrey.

Fitch, ocho años más joven, originario de Navolato, Sinaloa donde vio su primera luz un 30 de mayo de 1934, jugó sus primeros tres años como profesional con los Tigres de México -1957 a 1959-, había llegado a los Pericos en 1960, a solicitud expresa de la familia Budib a su gran amigo don Alejo Peralta, quien no dudó a sus paisanos, que un año antes adquirieron la franquicia de los Tecolotes de Nuevo Laredo para regresar el beisbol profesional a Puebla.

Los Pericos necesitaban un parador en corto al estilo de esos grandes que habían desfilado por Puebla, como Apolinar Pulido “Polín” y Guillermo “Huevito” Álvarez, sus antecesores en esa posición.

Fue así como los Pericos se fueron armando para conformar aquel cuadro de lujo con Rudy Sandoval, Ronnie Camacho, Moi Camacho, “Zacatillo” Guerrero y Jorge Fitch.

“Zacatillo” y Fitch fueron compañeros durante seis temporadas con los verdes, cinco de ellas consecutivas entre 1961 y 1964.

En sí, Fitch jugó entre 1960 con los poblanos, mientras “Zacatillo” después de pasar a Veracruz en 1967, volvió de nueva cuenta a los Pericos en 1967.

Curiosamente fue el último año de los dos jugadores con los Pericos, ya que mientras emigraba a Reynosa, “Zacatillo” hizo una pausa de dos años para reaparecer con los Diablos en 1970.

En el Invierno, mientras “Zacatillo” entre 1950 y 1965 vistió la franela de los Venados de Mazatlán, Cañeros de Los Mochis y Empalme y se dio tiempo para jugar con Pericos en la Liga Invernal (1958-1961); Fitch lo hizo durante nueve campañas con Hermosillo, Ciudad Obregón y Navojoa.

Fitch se retiró como pelotero activo en 1975, mientras “Zacatillo” lo hizo un año antes con Torreón.

OTRO CAMINO EXITOSO

A partir de ahí, abrazaron una exitosa carrera como managers de Liga Mexicana, emanados de esa gran camada de jugadores campeones de los Pericos de Puebla de 1963, donde fueron alumnos predilectos del cubano Antonio “Tony” Castaño.

Fitch cayó con el pie derecho, con los Tecolotes de Nuevo Laredo con los que ganó el primero de sus dos campeonatos de Liga Mexicana.

Después de su exitosa campaña con Tecolotes, Fitch regresó a Puebla como manager en 1979 para dirigir a los Ángeles, y fue allí donde se dio ese primer enfrentamiento entre dos exPericos campeones y dos exalumnos del “Viejo Zorro”.

Fitch y “Zacatillo” volvieron a encontrarse, pero ahora no como compañeros dentro del terreno de juego, sino como managers rivales.

Fue en aquella electrizante final de 1979, cuando Fitch, como campeón del Sur, y “Zacatillo” como monarca del Norte, al frente de los Indios de Ciudad Juárez, protagonizaron una electrizante final que se resolvió en siete dramáticos partidos.

Los dos presumían tremendos equipos, con un staff de pitcheo de enorme calidad, donde al final la tropa de Fitch con César Díaz (16-10), Ernesto Escárrega, (20-9) Pablo Gutiérrez Delfín (18-6) y Fernando López (11-8) , superaba a unos Indios que presumía un 1-2 de súper lujo con Mike Paul  (21-5) y Rafael García (20-6), que entre los dos ganaron 41 partidos, además de un Edward Bane (16-10), Porfirio Gutiérrez (8-5), y donde comenzaba un novato que años más tarde brillaría en la mejor pelota del mundo llamado Teodoro Higueras Valenzuela.

Fue una de las mejores finales de aquellos tiempos, donde Puebla vino de atrás para ganar los dos últimos, el decisivo por blanqueada de 3-0 con serpentina inspirada de Escárrega, aquella inolvidable tarde del 14 de septiembre de 1979.

Fue el último año que Fitch dirigió una campaña completa en Liga Mexicana de Verano. Al año siguiente tenía a los Ángeles dominando toda la liga, cuando vino la huelga de peloteros y él se solidarizó con su gente y siguió dirigiendo a los Ángeles 450 en 1981, convirtiéndose en el primer manager monarca de la Liga Nacional.

Ya en Liga Mexicana jamás volvió a dirigir. Fue congelado completamente, y aunque apareció como coach de Tijuana, con la incorporación de los Potros -así se llamaron primero- a principios del milenio, cuando investigaron a fondo su situación, lo volvieron a sacar de la jugada de manera definitiva.

En la Costa del Pacífico, a pesar de todo, siguió dirigiendo y logró el título con los Potros de Tijuana en la temporada 87-88, pero igual tiempo más tarde tanto Fitch como la franquicia fueron congelados también en el circuito, por otras situaciones.

En tanto, “Zacatillo” logró su primer título, por fin, al frente de esos poderosos Indios de Juárez en 1982, cuando liquidaron en cuatro juegos a los Tigres capitalinos.

Y al igual que Fitch, sumó un segundo título, al frente de los Tecolotes de los Dos Laredos, a los que había hecho campeón Jorge en 1977, en la campaña de 1989 liquidando en seis juegos a los Leones de Yucatán.

Después de ese banderín, ya no volvió a ser campeón, pero se mantuvo como un manager exitoso, convirtiéndose en el timonel con más campañas dirigidas en el verano (33), más juegos dirigidos (3707) y el timonel más ganador con 1976 triunfos.

A Puebla se le volvió a ver en el 2003 como coach de banca de sus inolvidables Pericos, donde su experiencia ayudó a uno de sus alumnos con Tecolotes, Enrique “Che” Reyes, a meter al equipo a su primera postemporada en esta nueva etapa de los verdes en la Angelópolis.

Don Pepe, como le llamábamos respetuosamente, ingresó al Salón de la Fama en 1989, mientras Fitch lo hizo en 2001, engrosando esa enorme lista de inmortales de los Pericos campeones de 1963, al lado de Rudy Sandoval, que entró en esa misma clase, Ronnie y Moi Camacho, Miguel Sotelo, Andrés Ayón, Óscar Rodríguez, entre otros.

“Zacatillo” murió un 7 de diciembre de 2009 a los 83 años en su natal Torreón; Fitch, un 15 de abril de 2021 en Rosarito, Baja California, a los 87 años de edad, dejando ambos un enorme legado en la pelota mexicana, y ese imborrable recuerdo de aquel campeonato de 1963 que compartieron juntos, y esa batalla final que, como managers rivales, enfrentaron en 1979.

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