Por Mr. Ball
Este viernes en el estadio Cuauhtémoc, en punto de las 16.45 horas, un horario inusual en viernes, se pone en marcha el torneo Apertura 2024 de la Liga MX, donde el Puebla de La Franja, con “Chepo” de la Torre en el mando, comienza un nuevo reto, frente a Santos Laguna, tratando de olvidar y mejorar -y por jucho- su actuación en el Clausura 2024, donde solamente sumaron 5 puntos de 51 posibles, en lo que ha sido la peor actuación en el futbol mexicano en toda la historia de la franquicia Blanquiazul.
Después que bajo el mando de tres técnicos -Ricardo Carbajal, Fernando Aristeguieta -interino- y Andrés Carevic-, el Puebla vivió un desastroso Clausura 2024, la directiva apuntó a un histórico del cuadro de La Franja. A José Manuel “Chepo” de la Torre, con toda su experiencia ya vivida con Chivas, Toluca y selección mexicana, para tratar de cambiar la onza en un equipo donde los malos manejos directivos, escasos refuerzos, terminaron por cobrar la factura.
“Chepo”, campeón con el Puebla en la temporada 89-90, y reconocido por su seriedad, profesionalismo y perfeccionismo a la hora de enfrentar cada partido, aceptó el reto de volver a dirigir, a sabiendas que llegaba a un equipo que pasó como un fantasma en el torneo anterior.
De la Torre dirigió por última vez al Toluca en 2020 y desde entonces se había mantenido alejado de la dirección, aprendiendo y preparándose para seguir creciendo en su faceta como entrenador.
El tapatío toma a un equipo que en el torneo pasado sólo consiguió un triunfo, par de empates y se llevó a sus espaldas la vergonzosa cantidad de 14 descalabros, anotando sólo 18 goles y comiéndose 43.
La tarea desde luego del “Chepo” fue reforzar la parte baja y para ello pidió a un nuevo portero para dar más solvencia a ese arco que fue defendido por Iván Rodríguez, en su primera incursión como titular.
Así llegó Miguel “Wacho” Jiménez, con toda su experiencia, y ya con el antecedente de haber sido titular en Chivas, en las contrataciones clásicas de un Puebla, donde jugadores salidos de la nada, han resurgido despertando el interés de clubes grandes como sucedió con Jordi Cortizo y el mismo Memo Martínez, que se revaloraron en el cuadro poblano para ser vendidos más tarde a Monterrey y Pumas.
Nombres conocidos son poco, y salvo la repatriación de Emanuel Gularte, repatriado del Querétaro y otros como Jair González, Jorge Rodríguez y Rafa Durán, no hay nada más que ofrecer.
Pero “Chepo” ya detectó que en las filiales del Puebla existe un talento desperdiciado que ya de una vez por todas hay que mandar a la guerra.
Es el momento que jugadores hechos en casa como Emiliano García Escudero, Pedro Budib, Juan Pablo Montiel, Dylan Torres, Patrick Villa, entre otros, base del campeonato de la Sub 17 ya empiecen a recibir mayores oportunidades y se empiece a fraguar al Puebla del futuro con jóvenes salidos de su cantera y muchos de ellos nacidos en la misma capital del Estado.
De ahí en adelante siguen los mismos del torneo anterior, Kevin Velasco, Sebastián Olmedo, Gustavo Ferrareis, Diego de Buen, Facundo Weller, Brayan Angulo, Lucas Cavallini, Santiago Ormeño, Pablo González, Daniel Aguilar, Alberto Herrera, quienes tienen la tarea de echarse a sus espaldas el equipo y sacar adelante esta nueva empresa.
Ya bautizado como la “Cheponeta”, el Puebla cumplió con una pretemporada prometedora, pero lo bueno comienza desde este viernes donde se comenzará a ver el nuevo estilo impuesto por el “Chepo” y de lo que será capaz este cuadro de La Franja en todo el Apertura 2024.
Desde luego, la afición espera, que al menos esos cinco puntos del torneo anterior sean superados, y que los jugadores saquen el orgullo y el coraje, para convertir esa campaña de vergüenza en un exitoso Apertura 2024.
A rezar se ha dicho.
