TORONTO — El lugar donde aterrizó la pelota fue familiar para este estadio en este contexto. Pero el sonido predominante mientras Will Smith rodeaba las bases fue el del silencio.
El vuelacercas solitario de Smith que les dio la ventaja ante Shane Bieber en la parte alta del capítulo 11 silenció a los Azulejos y a la multitud del Rogers Centre la noche del sábado, mientras los Dodgers rompían corazones y se acercaban al estatus de dinastía con una victoria remontando por 5-4 en un Juego 7 de la Serie Mundial que estuvo a la altura de su gran cartel y mereció su propio mes en el calendario de MLB.
Los Dodgers son bicampeones, gracias tanto a Smith, quien dio el primer jonrón en extrainnings en un juego de ganar o irse a casa en la Serie Mundial, como al venezolano Miguel Rojas,quien empató las acciones con su batazo en el 9no, cuadrangulares heroicos prácticamente al mismo punto donde Joe Carter alguna vez le dio el título de Toronto. Y también gracias al incansable Yoshinobu Yamamoto, quien vino a relevar sin días de descanso y dejó varado al corredor del empate en tercera en la parte baja del 11mo.
Un jonrón de tres carreras de Bo Bichette en el cuarto episodio contra los disparos de Shohei Ohtani puso adelante a los Azulejos 3-0, pero los Dodgers se acercaron poco a poco para ponerse 2-3 y después que Toronto abrió el trecho con otra anotación, en la octava Muncy los acercó con cuadrangular por el derecho contra el novato Trey Yesavage y en la novena cuando Azulejos estaba a dos outs de la gloria y se regodeaba ya con la conquista del clásico, apareció como héroe conocido Miguel Rojas con el tablazo por el izquierdo que puso los cartones 4-4.
En el cierre, Azulejos llenó las bases con un out, pero con el cuadro adentro, Yamamoto sometió a Varsho con rola por segunda donde Rojas metió un tiro certero para forzar en home, y después Pagés corrió la milla entre izquierdo y central para, en plena franja de advertencia atrapar el tablazo de Clement arrebatándole prácticamente la bola del guante al patrullero izquierdo Kike Hernández que se estaba colocando ya para intentar la atrapada de espaldas al plato.
Dodgers amenazó también con casa llena y un out en la décima, pero también los Dodgers perdonaron con un rodado al campo corto para forzar en home y otra rola por la inicial de Hernández.
Y en la undécima con dos outs apareció Smith con el tablazo sobre Bieber para, a base del tercer bombazo consecutivo, los Dodgers tomaran la decisiva delantera.
Todavía en el cierre, Vladimir abrió con doblete, llegó a tercera en sacrificio y después de la base disfrazada a Barger que colocó corredores en las esquinas, Yamamoto sometió a Kirk en rola de bate roto por el campo corto que ejecutó él mismo Mookie Betts para culminar una de las series mundiales más emocionantes y dramáticas de los últimos años, que nos regaló un juegazo de 18 entradas y el definitivo de 11, ambos sentenciados por los Dodgers con el batazo rey del beisbol: el jonrón.
Yamamoto ganó tres de los cuatro juegos de los Dodgers. Dos como abridor, el segundo y sexto para empatar la batalla y el decisivo como relevo para llevarse el título de Jugador Más Valioso.
