Pelear en la parte alta, ganar campeonatos, y continuar con el desarrollo de talento mexicano son las principales tareas de la organización verde, que va por buen camino con sus títulos en verano, sucursales y sus constantes citas en batallas finales
J.L. HERMIDA USCANGA
Tres títulos consecutivos, uno con el equipo grande, dos en sucursales y tres finales al hilo en la Liga Invernal Mexicana, circuito donde terminan de desarrollarse todos los jóvenes talentos del equipo, demuestran el gran trabajo que se encuentra realizando la organización de los Pericos de Puebla, ahora bajo el mando de Mota Engil México, que en tan sólo cinco años ha regresado a la franquicia a los primeros planos del beisbol mexicano.
Una organización que cada día que pasa se vuelve más sólida, siempre con el objetivo claro de mantenerse como una de las mejores del país, a la altura de franquicias como Diablos, Monterrey, Tigres, que se encuentran respaldas por su continuidad, antigüedad y un impresionante palmarés.
Pepe Miguel, presidente del Consejo de Administración de los verdes, desde que tomó el mando del equipo, a través de su presidente ejecutivo Ignacio Trigueros, solicitó al departamento de inteligencia deportiva, encabezado por Alfonso “Chato” López cumplir con dos objetivos principales: desarrollar nuevos talentos para la franquicia y ser campeones.
Hasta hoy todo ha marchado viento en popa. Los campeonatos comenzaron a llegar, primero en sucursales, hasta alcanzar el máximo trofeo con el banderín en la Liga Mexicana, recientemente en la campaña de 2023.
Se dice fácil, pero en tan sólo cinco años, Alfonso López, apoyado por su hijo Enrique “Chatito” López, Wilmer Reyna y un cuerpo técnico con instructores comprometido, han logrado nuevamente colocar a los Pericos en la parte más alta de la Liga Mexicana de Verano.
Una nueva directiva que debutó al mando de los Pericos en 2019, que heredó una franquicia con muchas limitaciones, y que a pesar de enfrentar la campaña número 20 en fila de la organización, tuvo que reforzarse con jugadores que llegaron a préstamo de otras organizaciones para poder competir.
“Fue como comenzar de cero”, recordaba Alfonso “Chato” López, vicepresidente deportivo, a quien le tocó reconstruir prácticamente a estos nuevos Pericos de Puebla, como sucedió en el pasado después del arribo de la franquicia en el año 2000 procedente de Aguascalientes.
TRABAJO Y MÁS TRABAJO
Para “El Chato” fue todo un reto regresar a los verdes al protagonismo. Tuvo que cargar con el fracaso de 2019, para pensar en un futuro mejor.
Pero sabía también que ese futuro se encontraba en trabajar y trabajar. Concentrarse en las Granjas y hacer un buen sistema de scouteo para ir haciendo peloteros que emanaran de la misma organización, a tal grado que muchos de ellos como Santiago Gómez (Yankees), Carlos Hampshire (Yankees), Augusto Mendieta (Kansas City), Manuel Castro (San Diego), firmaron para equipos de Grandes Ligas.
La señal era clara que iban por buen camino.
El resurgimiento de la Liga Invernal Mexicana como liga de Desarrollo en el 2021 fue la ventana que buscaba la organización para empezar a moldear y a preparar a los talentos del futuro.
Ya en el pasado habían llegado a finales, y la nueva directiva tampoco desentonó en ese sentido. Dejó el equipo de Desarrollo en manos de Héctor Hurtado, apoyado por la experiencia de Nacho Vargas, y en ese primer año se metieron en la final.
Sólo una jugada desafortunada a la hora de intentar rematar la obra impidió conquistar el banderín ante Monclova.
El reto fue mayor, entonces, porque tuvieron en las manos el título y lo dejaron escapar por un lamentable error.
La revancha estaba en su mente, y al año siguiente dominaron la zona Sur y otra vez se encontraron contra Monclova.
Esta vez, Pericos no perdonó y sus jóvenes sacaron la casta para ceñirse la corona en ese 2022. Un buen augurio para lo que se venía.
De ese grupo, muchos terminaron en el equipo grande, y otros tantos siguieron en sucursales, donde mantuvieron su dominio en la Liga Tabasqueña, donde haciendo equipo con Laguna, conquistaron el banderín en el verano de 2023, apenas unas semanas antes de que empezara la fiesta de playoffs en la Liga Mexicana de Verano y los verdes consiguieron un milagroso campeonato.
Y de ese grupo de campeones aparecieron Brayan Gómez, Rogelio Cobos, Juan Kirk, que terminó como cátcher titular en la postemporada, Gerardo Castañeda, Armando Aguilar -cambiado a Monclova- y Samuel Alvarado, quienes fueron parte del roster de la final ante Unión Laguna, mientras otros como Giancarlo Servín, Raudel Meraz, también fueron tomados en cuenta a lo largo de la campaña regular.
Una Granja que sigue prometiendo, produciendo y trabajando para el futuro.
Hoy, los Pericos, en alianza con Laguna y Tabasco, están en su tercera final consecutiva en la Liga Invernal Mexicana, en busca del bicampeonato ante los Diablos Rojos del México, a quienes dominaron plenamente en 10 enfrentamientos de campaña regular con seis triunfos, dos derrotas y dos empates.
Y dentro de esa camada de peloteros, de los cuales muchos ya están listos para arriba, se encuentran Brayan Gómez, Rogelio Cobos, Gerardo Castañeda, Raudel Meraz, Marco Almeida, Yahel Ruiz, Juan Tinoco, Ahmed Galaz, Giancarlo Servín, que conquistó tres títulos ofensivos como líder de imparables (33), jonrones (5) y remolques (24); además de lanzadores como los hermanos Irving y Édgar Rodríguez, Carlos Cardona, Francisco Siqueiros, Jorge Quiñones, José Hernández y Alejandro Carrillo.
Apuntalados desde luego por los prospectos laguneros y Olmecas, además de gente verde como Daniel Mercado, tercer receptor verde; Luis Medina, Samuel Alvarado y Héctor Sepúlveda, quien trata de volver a tomar confianza, para defender su sitio como abridor en el equipo grande.
Si de algo presume Puebla a lo largo de la historia es el contar siempre con equipos protagónicos y verdaderas figuras tanto extranjeras como mexicanas.
Las extranjeras llegan año con año, y las mexicanas poco a poco se han ido formando con gente como Miguelito Guzmán, Leo Germán, Antonio Lamas y Samar Leyva, que cayó como anillo al dedo y con el pie derecho en el equipo dirigido por Sergio Omar Gastélum.
Sin embargo, en la mente maestra del presidente ejecutivo y de inteligencia deportiva, está la tarea de seguir creciendo, y eso sólo se conseguirá trabajando y continuar con el desarrollo de los talentos presentes, y seguir puliendo a los que vienen detrás.
“No te imaginas los chamacos qué tenemos. Todo lo que viene detrás de lo que hay hoy. Créeme que esta organización en el futuro tendrá una base mexicana sólida, y uno de los cuerpos de pitcheo más prometedores en toda la Liga Mexicana”, destaca el instructor poblano Ignacio Vargas, miembro del cuerpo técnico, y quien se encarga de pulir a los nuevos brazos poblanos.
“Nos preocupamos y ocupamos por desarrollar el mejor talento mexicano, para que nuestro equipo se mantenga a la altura de lo que desean los altos mandos, y convertirnos en una franquicia de época y ganadora al mil por ciento”, reconoce Alfonso “Chato” López.
“Y sin presunción, vamos en el camino correcto”, remata el flamante vicepresidente deportivo.






