En las siete ocasiones que se han enfrentado con ese nombre de batalla a los Pingos, los capitalinos han salido con brazos en alto; sólo los Ángeles Negros pudieron doblar a los Rojos en 1986 para encaminarse al banderín del circuito
J.L. HERMIDA USCANGA
Fuera de la temporada de 1986 cuando los Ángeles Negros de Puebla liquidaron en seis juegos a los Diablos Rojos del México para acceder a la final de la Liga Mexicana que ganaron más tarde en cinco duelos a los Sultanes de Monterrey, jamás en la historia bajo el mote de Ángeles o Pericos, la franquicia poblana ha podido vencer a los Escarlatas en una postemporada.
Son nueve ocasiones previas donde Pericos, Ángeles o Ángeles Negros han enfrentado a los Diablos en playoffs, incluida la final de 2014, y en ocho de ellas los Pingos han salido con los brazos en salto.
Cuando en Puebla ven enfrente el nombre de Diablos de inmediato se remontan al pasado, concretamente a 1974, campaña en que se enfrentaron por primera ocasión en una serie de playoffs.
En ese 1974 fue la despedida de los Pericos del estadio Ignacio Zaragoza, donde los Diablos bajo el mando de Benjamín “Cananea” Reyes eliminaron a la primera de cambio a los Pericos en seis partidos para enfilarse a la conquista del banderín.
Al año siguiente se volvieron a ver en el parque Hermanos Serdán, la nueva casa de los Pericos, y de nueva cuenta en la primera ronda, los Diablos repitieron la dosis en seis juegos. En ese 1975, los Alijadores de Tampico, dirigidos por Benjamín “Papelero” Valenzuela se levantaron con el trono venciendo a los Cafeteros de Córdoba.
Como maldición, en 1976 de nueva cuenta se encontraron en la primera ronda y otra vez los Diablos liquidaron a los ya llamados Ángeles de Puebla en seis partidos. Los Diablos se coronaron venciendo en la final a Torreón, con “Cananea” en el frente.
Después de ese 1976, el destino los esquivó hasta la campaña de 1986, cuando los poderosos Ángeles Negros vengaron cada una de las viejas afrentas superando en la primera ronda a los Diablos también en seis partidos, y para ahí bajo el mando de Rudy Sandoval encaminarse a la conquista del banderín venciendo en cinco juegos a los Sultanes.
Sin beisbol en Puebla y con años complicados en sus regresos, fue hasta el 2003 cuando se volvieron a ver las caras en la primera ronda, donde los verdes dieron una fragorosa batalla, pero al final sucumbieron en siete partidos.
De ahí se enfrentaron hasta 2011 donde los Diablos, otra vez en la primera ronda superaron a los Pericos en seis partidos; más tarde se encontraron en la final del 2014, Pericos como monarca del Sur y Diablos del Norte, y los Pingos desplumaron a los verdes en tan sólo cuatro partidos para ceñirse el banderín.
En la temporada del 2018.2 (segunda de ese año) sucedió lo mismo, aunque esta vez los Diablos se impusieron a los verdes en cinco juegos; y la campaña anterior (2022) en la ronda de semifinal, los Escarlatas dieron cuenta nuevamente de los Pericos por limpia para avanzar a la final del Sur, donde cayeron con Leones, a la postre monarca del circuito.
La batalla que inicia este viernes en el estadio Alfredo Harp Helú será la décima en la historia entre las franquicias de México y Puebla, con los Pericos buscando romper esa hegemonía escarlata que lo ha vencido en las siete ocasiones anteriores que se han enfrentando llevando ese histórico nombre de batalla.
La carta de los Pericos para el primer juego de este viernes a las 19.30 horas será el derecho Ruddy Acosta (0-1), mientras que en el segundo duelo reaparecerá Yoimer Camacho (1-0), quien se perdió al menos una salida contra el Águila, por esa fatiga muscular que trae en el brazo de lanzar.
Los Diablos, que despacharon en seis juegos a los Tigres, mandarán al cerrito en los dos primeros duelos a Erik Leal (0-1) y para el segundo a Adrián de Hora (1-0).
La batalla pinta para ser un duelo de bateo, por la calidad de toleteros que traen las dos escuadras, destacando por el lado de los Diablos, Japhet Amador, Ramón Flores, Juan Carlos Gamboa, Carlos Sepúlveda, entre otros, mientras por el lado de los Pericos está el poderoso Joe Carter, Danny Ortiz, Peter O´Brien, quien intentará despertar con la majagua, Drew Stankiewicz, Miguel Guzmán, Samar Leyva, entre otros.
Aunque en playoffs se gana con pitcheo, y en ese sentido, los Pericos siguen sembrando dudas, sobre todo por lo que sucedió con Yoimer Camacho, quien después del juegazo que tiró contra el Águila en el primer juego, ya no pudo ver acción porque se resintió del brazo, de acuerdo a lo informado por la directiva.
Y para ganar en la postemporada, por lo menos se deben contar con tres abridores de calidad, para poder salir con los brazos en alto.
La misión parece imposible para Pericos, pero como sucedió el año pasado con Leones, los verdes apuestan en que en 2023 se termina la malaria frente a los Escarlatas.

Recuerdo que en 1974 en el estadio Zaragoza, fué Aurelio López pitcheando para los Diablos el encargado de sepultarnos. El expresso, de tren exprés, de Tecamachalco tiraba tan fuerte que el catcher de los diablos cambiaba de mascota, sus lanzamientos eran verdaderas pedradas.